Archivos Mensuales: mayo 2015

Blind Dates

Estándar

Dicen por ahi que afortunado en el juego, desafortunado en el amor (o viceversa)… También existen los desafortunados en el juego Y en el amor, categoría a la cual sin duda pertenezco (sino pregúntenle a mi bienamada y saludable amistad cómo nos fué en las Vegas cuando intentó jugarme los primeros 200 dls de mi vida… Me remaron en exactamente 32 segundos orillándome a blasfemar en contra de ella y su parentela por quererme introducir a tan horripilante actividad).

En fin, dejaré de desvariar e iré al tema que me compete. Tomando en consideración que mis amados padres (que cumplen 40 años de casados en un par de meses) se conocieron gracias a un blind date, mi perspectiva sobre el tema siempre ha sido positiva. Recuerdo muy bien que cuando escuche la expresión: se llaman blind dates porque cuando acaban, te dan ganas de sacarte los ojos… Además de causarme una gracia sin igual, me hizo caer en cuenta de que el resultado de las mismas casi siempre es letal.

Gracias (o no) la tecnología ha llegado a lugares impensables y ha puesto este inmeso mundo de los blind dates a un click de distancia. Hace un par de meses una de mis queridísimas amistades del colegio enemigo (si, el Regina) me instaló la famosísisma aplicación Tinder en mi celular; hizo mi perfil, en mi descripción puso una frase rarísima (misma que no he logrado modificar, gracias mil!) y asi arrancó sin mayor explicación mi inmersión en este peculiar universo del “ciber dating¨.

No voy a mentir, en mis ratos de ocio (y en los de mis amistades que gustan de ver cómo funciona la aplicación) si le doy a la “tindereada”, algo de seleccionar a los candidatos como si fuesen un producto de catálogo Avón, está simpático. Si bien es cierto que tiene su encanto, la verdad es que he llegado a la parte de “portaré un sombrero de ala ancha y un clavel en la solapa” #seapayasa un par de ocasiones, mismas en las que me ha ido bien: mis riñones siguen intactos, no han habido rastros de ether/yumbina en los hielos, he pasado ratos agradables, he conocído a gente a todo mecate y nada más, pero más allá de discutir mis resultados con la aplicación, me gustaría profundizar sobre este fenómeno de buscar al ¨príncipe azul¨ o ya de plano al “jefe del taller mecánico” en el ciberespacio.

Desde luego q hay excepciones y que es probable que al igual que yo, haya algún despistado bonachón por ahí que ande buscando revertir lo descrito en el párrafo uno y quiera conocer a una chica encantadora, inteligente, simpática, bella, emprendedora y tenaz (si, estoy hablando de mi), pero seamos honestos, es más probable que la Gaviota haya hecho sus millones en “su empresa” Telerisa a que esto suceda; la mayoría está buscando echar un par de risas y nada más… No me lo tomen a mal, me parece fenomenal #cadaquiensuscubas pero si estás buscando encontrar algo más serio, me parece que vas a batallar un tanto cuanto más.

Ahora bien, aunque mucha Fe no le tengo a la aplicación y aunque creo que, a diferencia del slogan de The Hunger Games, “the odds are NOT in your favor”, SI creo que es una GRAN herramienta PARA CONOCER GENTE. Si tienes suerte y te encuentras a tu media naranja (puedes parar ya de exprimirte a todo el barrio), ¡pues qué mejor! Pero si no, puedes conocer a gente muy interesante de absolutamente todo el mundo, que está igual de ¨solapa¨ que tú, o sea que: amigas solteras, 100% denle oportunidad; amigas casadas… dejen de robarle el celular a las 3 am a sus amigas solteras para mandarle mensajes impropios a los tinderettes como si fueran ellas… Al día siguiente alguien tiene que contestar sus estupideces!!… (Suele suceder)

Amoles,

Pelito (asi no´más)

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