Archivos Mensuales: diciembre 2012

El Último del Año

Estándar

Por alguna extraña razón, esta época del año trae a mi impaciente ser, un sinfín de emociones de carácter nostálgico. Y es precisamente en este estado de nostalgia absoluta, en el que escribo esta última entrada del 2012.

Esta vez decidí enfocar mi atención en los festejos decembrinos. Aunque no niego que son momentos mágicos e increíbles y que además sirven como un pretexto ideal para dejarse ir como hilo de media, naco en tobogán, muchacha sin patrón, o como le quieran llamar, hay que reconocer que es una época del año plagada de gastos, excesos y alguno que otro convivio social innecesario. No, no es que sea yo la hija heredera de López Obrador ni mucho menos, pero haciendo un ejercicio de honestidad, el verdadero fin de las vacaciones (sin entrar en temas religiosos) que es convivir, pasarla bien, disfrutar, platicar, netear, dormir, ejercitar (ay ajaaaa), etc., queda opacado por una cantidad de costumbres consumistas terroríficas, que nada más te acaban envolviendo a tal grado de comprar en la tele unos EZ QUIET para que tu tía de Toluca, que te importa una soberana madre, ¡deje de roncar!

Además claro de las 120 comidas; que si con los de tu oficina, los del grupo de jardinería y botánica, posada de la oficina del esposo, ahora van los convivios con los amigos, pero fíjate que con los de kinder que no ves desde la cena del 2007 y así hasta juntar un millón de eventos que nada más te dejan igual de abotagada que la D’Alessio y encima sin dinero para abastecer tu ahora interminable apetito…. Ni qué decir de los intercambios, tema candidato para el primer blog del 2013, en los que hay un porcentaje altísimo de que te toque algo que no te gusta (como una bufanda increíble que a la simpática de tu prima se le ocurrió llevar) o que tu regales algo que acabará en el cajón superior del clóset. Francamente, qué espanto! En fin…

Sea cual sea el tipo de emoción que alberguemos en nuestro corazón en estas épocas, es innegable que no hay como vacacionar y sobre todo, como convivir con la familia y amigos.

Por mi parte no tengo propósito ni promesa para este día, únicamente agradecimiento infinito por el gran año que se va, y por las enormes bendiciones que la vida me sigue dando. Ahora si como diría mi tío querido (con los brazos abiertos y a gritos por toda la casa): DIOS QUE FELITH SOY, VIVE DIOS! Hasta el 2013 queridos 9 lectores, jajajajaja!

Pelito la Agradecida…. Eso si que ni qué

Anuncios